Desde 2003, la Fundación Germen de Paz ha acompañado a miles de niños, jóvenes y familias en su camino hacia la reconciliación y el autodescubrimiento. Esta es nuestra historia.
En los años 90, el conflicto armado se intensificó en el campo colombiano. Guerrillas y paramilitares se disputaban el control de los territorios con una crueldad que no distinguía combatientes de civiles. Dar un vaso de agua al enemigo, o negarse a entregar un hijo al grupo armado, era suficiente motivo para morir.
Se generalizaron las intervenciones armadas a la población civil: desapariciones forzadas, masacres indiscriminadas, desplazamiento masivo, secuestros personales y colectivos. Las comunidades rurales de Antioquia fueron algunas de las más golpeadas.
Estos hechos dejaron heridas profundas: resentimientos, deseos de venganza, deserción escolar, pobreza, desempleo, crisis social, orfandad. El dolor se heredaba de generación en generación, y el silencio se volvía cómplice del sufrimiento.
A Barranquilla llegaron más de 10.500 personas desplazadas por la violencia. Un grupo de laicas, conmovidas por esta realidad, sintieron la urgencia de aportar a la paz. Le propusieron a Cecilia García Q. que las acompañara en la creación de un proyecto de asesoría y acompañamiento a estas poblaciones.
En el año 2003, la Fundación Germen de Paz nació en Medellín, a raíz de la experiencia vivida en los campamentos donde se atendía a niños, jóvenes y madres viudas de las masacres sufridas en Antioquia. El éxito de esa experiencia abrió el camino para fundarla como organización.
Lo que comenzó como un gesto de amor en medio de la tragedia se convirtió en metodología, en libros, en talleres, en una comunidad de más de mil árboles que hoy siguen sembrando paz.
"El dolor de estos niños, de estas madres viudas, de estas familias arrancadas de su tierra, no podía quedarse sin respuesta. De esa herida colectiva nació nuestra semilla."
Cada momento de nuestra historia fue una lección. Estos son los capítulos que dieron forma a lo que somos hoy.
El recrudecimiento del conflicto armado en el campo genera desplazamiento masivo, masacres, orfandad y una crisis emocional colectiva en las comunidades. Las familias llegan a las ciudades con el alma rota. Más de 10.500 desplazados arriban solo a Barranquilla.
ContextoEn Medellín, a raíz de la experiencia en los campamentos donde se atendía a niños, jóvenes y madres viudas de las masacres de Antioquia, un grupo de laicas junto a Cecilia García Q. fundan la Fundación Germen de Paz. El éxito de esa experiencia abre el camino para formalizarla.
FundaciónEstablecemos convenios con instituciones educativas del Oriente Antioqueño. Los programas de inteligencia emocional entran a las aulas por primera vez, llegando a cientos de estudiantes en situación de riesgo.
EducaciónLlegamos a las comunidades campesinas de Marinilla y Barbosa. Nuestro modelo de talleres comunitarios se adapta al contexto rural y empieza a incluir a familias enteras en el proceso de transformación.
ExpansiónPublicamos los primeros cuentos mágicos de la Colección Siembra, diseñados para trabajar valores, emociones y autoestima con niños. Cada cuento se convierte en una herramienta pedagógica usada en talleres, aulas y hogares.
PublicaciónLa Fundación Germen de Paz es reconocida por entidades del Estado como modelo de intervención psicosocial. Empezamos a trabajar con víctimas del conflicto armado en procesos de reconciliación y reconstrucción de proyecto de vida.
ReconocimientoDespués de 14 años de práctica, formalizamos nuestra metodología en 3 etapas: Semilla (autoconocimiento), Árbol (crecimiento) y Frutos (proyección). Esta estructura se convierte en el corazón de todos nuestros programas.
MetodologíaAbrimos nuestra segunda sede en Barranquilla. Llevamos la Metodología Siembra a comunidades del Atlántico, adaptando los talleres al contexto cultural costeño y expandiendo nuestro alcance a nivel nacional.
Nueva sedeAnte la crisis del COVID-19, transformamos todos nuestros talleres presenciales en programas virtuales. Lanzamos "Transforma en casa", un programa de 8 semanas que acompañó a familias en el confinamiento sin interrumpir la siembra.
InnovaciónCelebramos dos décadas de trabajo con una jornada de gratitud en Medellín que reunió a más de 400 personas: exbecarios, familias, aliados y colaboradores. Lanzamos la nueva edición ilustrada de la Colección Siembra con 8 títulos renovados.
AniversarioMás de 1.195 vidas transformadas, 1.400 niños activos en programas, presencia en 6 municipios y dos sedes activas. El bosque sigue creciendo y sembrando nuevas semillas de paz en cada comunidad que acompañamos.
PresenteNuestra historia se puede leer en tres grandes capítulos, cada uno con sus aprendizajes y sus frutos.
Los primeros años fueron de exploración y aprendizaje. Talleres en salones comunales, alianzas con escuelas y la construcción de un lenguaje propio para hablar de emociones con niños en situación de vulnerabilidad.
La madurez llegó con identidad. Publicamos nuestros primeros libros, formalizamos la metodología, fuimos reconocidos a nivel nacional y expandimos nuestra presencia a la Costa Caribe con la sede de Barranquilla.
La pandemia nos retó y respondimos con innovación. Hoy cosechamos los frutos de 23 años: una comunidad grande, programas sólidos, y un legado de más de mil historias de transformación.
Cada foto es un testimonio vivo de lo que sucede cuando se siembran semillas de paz.
La historia de Germen de Paz la escribimos entre todos. Cada donación, cada voluntario y cada alianza es una nueva semilla. Ayúdanos a seguir sembrando paz en Colombia.